John Locke

John Locke

Retrato por sir Godfrey Kneller (1779).
Información personal
Nacimiento 29 de agosto de 1632
Wrington, Somerset, Reino de Inglaterra
Fallecimiento 28 de octubre de 1704 (72 años)
High Laver, Essex, Reino de Inglaterra
Nacionalidad Inglesa
Familia
Padres John Locke
Agnes Keene
Educación
Alma máter
  • Christ Church College
  • Westminster School
Información profesional
Ocupación Filósofo, médico
Años activo Filosofía del siglo XVII
Movimientos Filosofía moderna
Obras notables Carta sobre la tolerancia, Dos tratados sobre el gobierno civil, Ensayo sobre el entendimiento humano, Algunos pensamientos sobre la educación y La conducta del entendimiento
Miembro de
Distinciones
  • Miembro de la Royal Society
Firma
[editar datos en Wikidata]

John Locke FRS (Wrington, Somerset, 29 de agosto de 1632-Essex, 28 de octubre de 1704) fue un filósofo y médico inglés considerado como uno de los más influyentes pensadores del Siglo de las Luces y conocido como el «Padre del Liberalismo Clásico».[1][2][3] Considerado como uno de los primeros empiristas británicos, siguió las ideas de Francis Bacon y también tuvo una participación fundamental en la teoría del contrato social. Su trabajo afectó en gran medida el desarrollo de la epistemología y la filosofía política. Sus escritos influyeron en Voltaire y Rousseau, muchos pensadores de la Ilustración escocesa, así como los revolucionarios estadounidenses. Sus contribuciones al republicanismo clásico y la teoría liberal se reflejan en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos.[4]

La teoría de la mente de Locke es frecuentemente citada como el origen de las concepciones modernas de la identidad y del yo, que figuran prominentemente en las obras de filósofos posteriores como Hume, Rousseau y Kant. Locke fue el primero en definir el yo como una continuidad de la conciencia. Postuló que, al nacer, la mente era una pizarra o tabula rasa en blanco. Al contrario de la filosofía cartesiana —basada en conceptos preexistentes—, sostuvo que nacemos sin ideas innatas, y que, en cambio, el conocimiento solamente se determina por la experiencia derivada de la percepción sensorial.[5]

Biografía

La cabaña donde Locke nació.
Retrato de John Locke por Godfrey Kneller, en el National Portrait Gallery.

Nació el 29 de agosto de 1632, en una pequeña cabaña con techo de paja cerca de la iglesia en Wrington (Somerset), a unos doce kilómetros de Brístol. Fue bautizado el mismo día. El padre de Locke, también llamado John, era un abogado rural y empleado de los Juzgados de Paz en Chew Magna,[6] quien se había desempeñado como capitán de caballería de las fuerzas parlamentarias durante la primera parte de la guerra civil inglesa. Su madre se llamaba Agnes Keene. Ambos padres eran puritanos. Poco después del nacimiento de Locke, la familia se trasladó a la zona mercantil de Pensford, a unos siete kilómetros al sur de Brístol, donde creció en una casa estilo Tudor rural en Belluton.

En 1647, Locke fue enviado a la prestigiosa Westminster School en Londres, bajo el patrocinio de Alexander Popham, un miembro del Parlamento y exjefe de su padre. Después de completar sus estudios allí, fue admitido en la Christ Church (Oxford). El decano del colegio en ese momento era John Owen, vicerrector de la universidad. Aunque un estudiante capaz, Locke se irritó por el plan de estudios de pregrado de la época. Encontró obras de los filósofos modernos, como René Descartes, más interesantes que el material clásico enseñado en la universidad. Mediante su amigo Richard Lower, a quien conocía desde la Westminster School, se introdujo a la medicina y la filosofía experimental que se aplicaba en otras universidades y en la Royal Society, de la que finalmente se convirtió en un miembro.

Se le otorgó su licenciatura en 1656 y una maestría en 1658. Obtuvo un título de medicina en 1674, porque estudió profundamente la medicina durante su estancia en Oxford y trabajó con varios científicos y pensadores notables como Robert Boyle, Thomas Willis, Robert Hooke y Richard Lower. En 1666, conoció a lord Anthony Ashley Cooper, primer conde de Shaftesbury, que había llegado a Oxford en busca de tratamiento médico para una infección del hígado. Cooper estaba impresionado con Locke y lo convenció para convertirse en parte de su comitiva.

Locke había tratado de buscar una carrera estable y en 1667 se trasladó a la casa de lord Ashley en Exeter House, en Londres, para servir como su médico personal. En Londres, reanudó sus estudios de medicina bajo la tutela de Thomas Sydenham. Sydenham tuvo un efecto importante en el pensamiento filosófico natural de Locke —un efecto que se haría evidente en el Ensayo sobre el entendimiento humano—.

El conocimiento médico de Locke fue puesto a prueba cuando la infección del hígado de Shaftesbury se convirtió en un peligro potencialmente mortal. Coordinó un consejo de varios médicos y fue probablemente fundamental para convencer a Shaftesbury a someterse a una operación (que también era una amenaza a su vida) para extraer el quiste. Shaftesbury sobrevivió y se recuperó, y acreditó a Locke haber salvardo su vida.

En 1671 tuvo lugar una reunión en la casa de Shaftesbury, que fue descrita en la «Epístola al lector» del Ensayo sobre el entendimiento humano, que inspiró el Ensayo.[cita requerida] Dos borradores existentes de este período todavía sobreviven. También durante ese tiempo, Locke se desempeñó como Secretario de la Junta de Comercio y Plantaciones y Secretario Titular de los Lores de Carolina, en donde ayudó a dar forma a sus ideas sobre el comercio y la economía internacionales.

Shaftesbury, como uno de los fundadores del movimiento whig, ejerció una gran influencia en las ideas políticas de Locke. Este involucró en la política cuando Shaftesbury se convirtió en lord canciller en 1672. Tras un descontento popular de Shaftesbury en 1675, Locke pasó algún tiempo viajando por toda Francia como tutor y asistente médico a Caleb Banks.[7] Regresó a Inglaterra en 1679, cuando la fortuna política de Shaftesbury tuvo un breve cambio positivo. Alrededor de ese tiempo, muy probablemente en el apogeo de Shaftesbury, Locke compuso la mayor parte de los Dos tratados sobre el gobierno civil. Si bien se pensaba que Locke escribió los Tratados para defender la Revolución Gloriosa de 1688, estudios recientes han demostrado que la obra fue escrita antes de esa fecha.[8] Actualmente se considera al trabajo como un argumento más general contra la monarquía absoluta (en particular, expuesto por Robert Filmer y Thomas Hobbes) y para alcanzar el consentimiento individual como la base de la legitimidad política. Aunque se asoció con influyentes whigs, ahora se considera que sus ideas acerca de los derechos naturales y el gobierno son bastante revolucionarias para ese período en la historia inglesa.

Huyó a los Países Bajos en 1683, ya que sobre él caía una fuerte sospecha por haber participado en la complot de Rye House, aunque hay poca evidencia para sugiera que estaba directamente involucrado en la trama. La filósofa y novelista Rebecca Newberger Goldstein sostiene que durante sus cinco años en Holanda, Locke eligió a sus amigos «entre los mismos miembros de librepensadores de grupos protestantes disidentes como el pequeño círculo de confidentes leales a Spinoza. [Baruch Spinoza había muerto en 1677.] Casi con certeza, Locke se reunió con varios hombres en Ámsterdam que hablaron sobre las ideas de los judíos renegados quienes... insistían en identificarse por medio de su religión como la única razón». Aunque ella dijo que «fuertes tendencias empiristas de Locke» le habrían «inclinado a leer una obra de grandiosa metafísica como la Ética de Spinoza, que entre otros aspectos era un profundo exposición de las ideas de Spinoza, y muy especialmente como un meditado argumento para bien de los racionalistas sobre tolerancia política y religiosa y la necesidad de la separación de Iglesia y Estado».[9]

En los Países Bajos, tuvo tiempo para regresar a la escritura e invirtió mucho en volver a trabajar el Ensayo y componer la Carta sobre la tolerancia. No volvió a casa hasta después de la Revolución Gloriosa, y acompañó a la esposa de Guillermo de Orange en su regreso a Inglaterra en 1688. La mayor parte de las publicaciones de Locke fue redactada después su regreso del exilio —su Ensayo sobre el entendimiento humano antes mencionado, los Dos tratados sobre el gobierno civil y la Carta sobre la tolerancia son impresos en rápida sucesión—.

Residencia Otes, donde John Locke pasó los últimos catorce años de su vida.

La señora Masham, amiga íntima de Locke, lo invitó a la casa de campo de los Masham en Essex. Aunque su estancia allí estuvo marcada por una salud variable a raíz de sus ataques de asma, se convirtió en un héroe intelectual de los whigs. Durante este período, discutió temas con figuras como John Dryden e Isaac Newton.

Murió el 28 de octubre de 1704, y fue enterrado en el cementerio de la localidad de High Laver,[10] al este de Harlow (Essex), donde había vivido en la casa de sir Francis Masham desde 1691. Locke nunca se casó ni tuvo hijos.

Los eventos que ocurrieron durante la vida de Locke incluyen la Restauración inglesa, la gran peste y el Gran Incendio de Londres. No llegó a presenciar el Acta de Unión de 1707, aunque se mantuvieron los tronos de Inglaterra y Escocia en unión personal durante toda su vida. La monarquía constitucional y una democracia parlamentaria estaban desde su infancia durante la época de Locke.

Bases del pensamiento de John Locke

Su epistemología (teoría del conocimiento) no cree en la existencia del innatismo y el determinismo, considerando el conocimiento de origen sensorial, por lo que rechaza la idea absoluta en favor de la probabilística matemática. Para Locke, el conocimiento solamente alcanza a las relaciones entre los hechos, al cómo, no al por qué. Por otra parte cree percibir una armonía global, apoyado en creencias y supuestos evidentes por sí mismos, por lo que sus pensamientos también contienen elementos propios del racionalismo y el mecanicismo.

Cree en un Dios creador cercano a la concepción calvinista del gran relojero, basando su argumentación en nuestra propia existencia y en la imposibilidad de que la nada pueda producir el ser. Es decir, un Dios tal como lo describe el pensador racionalista, René Descartes, en el Discurso del método, en la tercera parte del mismo. De la esencia divina solamente pueden ser conocidos los accidentes y sus designios solamente pueden ser advertidos a través de las leyes naturales.

Trata la religión como un asunto privado e individual, que afecta solamente a la relación del hombre con Dios, no a las relaciones humanas.[cita requerida] En virtud de esta privatización el hombre se libera de su dependencia de las imposiciones eclesiásticas y sustrae la legitimidad confesional a la autoridad política,[cita requerida] puesto que considera que no hay base bíblica para un estado cristiano.

Considera la ley natural un decreto divino que impone la armonía global a través de una disposición mental (reverencia, temor de Dios, afecto filial natural, amor al prójimo), concretada en acciones prohibidas (robar, matar y en definitiva toda violación de libertad ajena), que obligan en favor de la convivencia.

Ensayo sobre el entendimiento humano

John Locke acabó su redacción en 1666, pero no fue publicada hasta 1690, año en que vio la luz bajo el título original inglés de An Essay Concerning Human Understanding.

En este tratado, Locke planteó los fundamentos del conocimiento humano y advirtió su intención de realizar una «obra moralmente útil». Concebida en la época de los grandes descubrimientos científicos (especialmente palpables en los trabajos de Christiaan Huygens, Isaac Newton), Locke pensaba que la filosofía tenía que participar en estos importantes avances, eliminando, por ejemplo, todas las invenciones y los conceptos inútiles acumulados durante los siglos anteriores. Según él, las analogías y las relaciones entre los contenidos del conocimiento, son los elementos que permiten la elaboración de instrumentos críticos capaces de eliminar los conocimientos erróneos. Debido a su característico empirismo analítico, se opuso a las concepciones puramente mecanicistas y sistemáticas cartesianas y, pese a ser cuestionado por Gottfried Wilhelm Leibniz, su influencia sobre los filósofos de la Ilustración fue considerable.

En resumen la principal idea que subyace en el Ensayo es que únicamente la sensación permite la comprensión de la realidad y que la verdad pertenece sólo al discurso.

Política

Carta sobre la tolerancia. Portada de una edición de 1765.

En política, John Locke es considerado el padre del liberalismo moderno. Propone que la soberanía emana del pueblo; que la propiedad, la vida, la libertad y el derecho a la felicidad son derechos naturales de los hombres, anteriores a la constitución de la sociedad.

El Estado tiene como misión principal proteger esos derechos, así como las libertades individuales de los ciudadanos. También sostiene que el gobierno debe estar constituido por un rey y un parlamento. El parlamento es donde se expresa la soberanía popular y donde se hacen las leyes que deben cumplir tanto el rey como el pueblo. Anticipándose a Montesquieu, a quien Locke influyó, describe la separación del poder legislativo y el ejecutivo. La autoridad del Estado se sostiene en los principios de soberanía popular y legalidad. El poder no es absoluto sino que ha de respetar los derechos humanos.

Al Estado le confiere funciones de decisión en controversias entre los individuos, en el contexto de la pluralidad y la tolerancia, puesto que se dan diversidad de opiniones e intereses entre los hombres, fruto de las distintas vías individuales de búsqueda de la felicidad, por lo que el desacuerdo y los conflictos son inevitables.

Postula que los hombres viven en el estado de naturaleza en una situación de paz y sometidos a leyes naturales que surgen de la razón (el derecho a ejercer justicia por mano propia y la limitación de la propiedad privada por medio de elementos en su mayoría perecederos). Los hombres salen de él tras haberse generado una situación de injusticia, tanto en el castigo como en el resarcimiento por el crimen cometido, que desemboca en un ciclo infinito de injusticias posteriores. Y que este proceso de creación de la sociedad civil y/o política se da por medio de un contrato social destinado a proteger la propiedad privada y la vida de los individuos.

Por fines pedagógicos este se divide en 2 partes:

- Contrato de unión: Unidad de las partes para conformar una sociedad → Creación de la sociedad civil.

- Contrato de sujeción: Ligamento de los hombres a determinada construcción política → Creación de la sociedad política.

Esta sociedad política tiene como deber garantizar la justicia imparcial para que no volver de nuevo a una situación de conflicto. Si no garantiza ni la propiedad privada, ni la vida, el contrato de sujeción se rompe y se forma otra organización política.

Epitafio

Original en latín:

SISTE, VIAT0R, Hic juxta situs est Joannes Locke. Si qualis fuerit rogas, mediocritate sua contentum se vixesse respondet. Literis innutritus eousque profecit, ut veritati unice litaret. Hoc ex scriptis illius disce; quæ, quod de eo reliquum est majori fide tibe exhibebunt, quam epitaphii suspecta elogia. Virtutes si quas habuit, minores sane quam sibi laudi, tibi in exemplum proponeret. Vitia una sepeliantur. Morum exemplum si quæras, in evangelio habes; vitiorum utinam nusquam: mortalitatis, certe, quod prosit, hic et ubique. Natum Anno Dom. 1632 Aug. 29º Mortuum Anno Dom. 1704 Oct. 28º Memorat hac tabula - brevi et ipse interitura.

Traducido del latín:

Detente, viajero. Aquí yace John Locke. Si te preguntas qué clase de hombre era, él mismo te diría que alguien contento con su medianía. Alguien que, aunque no fue tan lejos en las ciencias, sólo buscó la verdad. Esto lo sabrás por sus escritos. De lo que él deja, ellos te informarán más fielmente que los sospechosos elogios de los epitafios. Virtudes, si las tuvo, no tanto como para alabarlo ni para que lo pongas de ejemplo. Vicios, algunos con los que fue enterrado. Si buscas un ejemplo que seguir, en los Evangelios lo encuentras; si uno de vicio, ojalá en ninguna parte; si uno de que la mortalidad te sea de provecho, aquí y por doquier. Que nació el 29 de agosto del año de Nuestro Señor de 1632, y que falleció el 28 de octubre del año de Nuestro Señor de 1704, este epitafio, el cual también perecerá pronto, es un registro.

Obras

No publicados o manuscritos póstumos

Ediciones

Una fuente de información sobre bibliografía de y sobre John Locke es John Locke Resources, sitio web desarrollado por la Universidad de Pennsylvania y dirigido por Roland Hall, donde se encuentra el repositorio completísimo y actualizado mensualmente. Incluye fuentes primarias y secundarias en todos los idiomas.

A continuación se detalla ediciones de las obras de John Locke en castellano:

Fuentes

Referencias

  1. Locke, John (1991). «Introduction». En Horton, John; Mendus, Susan. A Letter Concerning Toleration (en inglés). Nueva York: Routledge. p. 5. ISBN 978-0-415-02205-7. OCLC 613448161.
  2. Delaney, Tim (2005). The march of unreason: science, democracy, and the new fundamentalism (en inglés). Nueva York: Oxford University Press. p. 18. ISBN 978-1-423-76771-8. OCLC 67229016.
  3. Godwin, Kenneth; et al. (2002). School choice tradeoffs: liberty, equity, and diversity (en inglés). Austin: University of Texas Press. p. 12. ISBN 978-0-292-72842-4. OCLC 47825973.
  4. Becker, Carl Lotus (1922). The Declaration of Independence: A Study in the History of Political Ideas (en inglés). Brace: Harcourt. p. 27. OCLC 1936659.
  5. Baird, Forrest E; Kaufmann, Walter (2008). From Plato to Derrida (en inglés). Upper Saddle River NJ: Pearson Prentice Hall. pp. 527–529. ISBN 0-13-158591-6. OCLC 163567206.
  6. Broad, CD (2000). Ethics and the History of Philosophy. International library of philosophy (en inglés). Londres: Routledge. ISBN 0-415-22530-2. OCLC 45321715.
  7. Henning, Basil Duke (1983). The House of Commons, 1660–1690. History of Parliament (en inglés) I. Londres: Boydell and Brewer. ISBN 978-0-436-19274-6. OCLC 163298087. Consultado el 28 de agosto de 2012.
  8. Laslett , 1988, III. Two Treatises of Government and the Revolution of 1688.
  9. Newberger Goldstein, Rebecca (2006). Betraying Spinoza: The renegade Jew who gave us modernity (en inglés). Nueva York: Schocken Books. pp. 260–261. ISBN 978-0-805-24209-6. OCLC 61859859.
  10. Varios editores (2015). «John Locke». Encyclopædia Britannica. Chicago: Encyclopædia Britannica, Inc. Consultado el 9 de marzo de 2015.

Bibliografía

Enlaces externos

This article is issued from Wikipedia - version of the Sunday, January 24, 2016. The text is available under the Creative Commons Attribution/Share Alike but additional terms may apply for the media files.